Fornicar a la californiana

Mulder era un modosito, un chungo. Hank Moody es el puto amo.

No me he dado a la inhalación de Loctite ni he decidido sembrar mis propios “hongos prohibidos”: hablo de Californication, la imprescindible serie de las madrugadas de Cuatro y de su protagonista, Hank Moody o David Duchovny para los amigos, o Mulder, el Iker Jiménez de Expediente X.

La televisión esconde pequeñas joyas y Californication es una de ellas. En esta serie, un escritor de éxito en horas bajas, Hank Moody, va pasando de cama en cama y de copa en copa mientras busca la inspiración divina. Moody es un crápula, un vividor, un putero: vamos, un escritor de verdad.

Esta maravilla de serie está creada por la factoría Showtime, que firma descubrimientos como Dexter o Weeds (entre otras) y que le está comiendo terreno –en lo que a series de “culto” se refiere- a la HBO, madre de los insuperables Los Soprano o la increíble The Wire.

Ver a Moody follar, fornicar, o hacer el amor (a gusto de la sensibilidad del lector), hace recuperar la ilusión por la tele: nunca jamás el sexo en la tele había sido tratado con tan buen gusto.

~ por Jorge Barbó en Julio 11, 2008.

Escribe un comentario